Ansu Fati busca relanzarse en el Mónaco tras años marcados por lesiones
Ansu Fati busca en el Mónaco la continuidad que le ha faltado desde que una grave lesión frenó su irrupción en el Barcelona. El delantero español, de 23 años, ya marcó en la Europa League 2026-27 ante el CSKA Sofia y tendrá otra oportunidad este jueves frente al Freiburg.
Datos clave
- Ansu Fati firmó con el Mónaco por cuatro temporadas en el verano de 2026.
- El atacante suma 10 internacionalidades con España.
- Una lesión de menisco en 2020-21 le apartó de los terrenos de juego durante más de 300 días.
- Su primer gol de la campaña 2026-27 llegó en el triunfo europeo ante el CSKA Sofia.
- El próximo objetivo es encadenar partidos, mantenerse sano y recuperar su eficacia.
Formado en La Masia, Fati irrumpió en el primer equipo azulgrana con apenas 16 años y fue señalado rápidamente como una de las grandes promesas de la cantera. Su explosión coincidió con la etapa final de Lionel Messi en el club y, cinco años atrás, asumió el dorsal 10 que había pertenecido al argentino.
El curso 2020-21 cambió el ritmo de su carrera. La rotura de menisco le obligó a una larga recuperación y condicionó su progresión en las temporadas posteriores, pese a que en 2022-23 participó en 51 encuentros con el Barcelona y alcanzó por primera vez los dos dígitos goleadores.
Después de aquella campaña salió cedido al Brighton para la temporada 2023-24, sin lograr una influencia sostenida en la Premier League. Su siguiente destino fue el Mónaco, que terminó incorporándolo de forma definitiva este verano con un contrato hasta 2030.
Grimandi apunta al factor físico
Grimandi considera que las lesiones, y no el peso del dorsal 10, han sido el principal obstáculo para el atacante. El exjugador del Mónaco recordó que siguió de cerca al futbolista durante su etapa en Barcelona y destacó el talento que mostraba desde joven.
“Su cuerpo no le ha permitido rendir como podía y ha sufrido demasiados problemas físicos”, resumió. También sostuvo que la presión no ha acabado con Fati, aunque entiende que su nivel de talento no está a la altura de referentes actuales como Lamine Yamal.
Para Grimandi, la distancia entre las expectativas generadas y el recorrido posterior es evidente, aunque todavía hay margen para una reacción. “Podía haber llegado muy lejos, pero hasta ahora no ha sido lo que se esperaba cuando era más joven”, señaló.
La receta planteada para relanzar su trayectoria pasa por lo básico: jugar de forma regular durante un periodo prolongado, conservar la condición física y volver a marcar. Grimandi cree que Fati mantiene el instinto goleador, pero necesita demostrar durante al menos seis meses que puede competir partido tras partido.
El duelo ante el Freiburg será un nuevo examen en esa búsqueda. Fati no ha alcanzado las cotas que se le auguraban al inicio de su carrera, pero su paso por Mónaco le ofrece una nueva plataforma para recuperar confianza, minutos y protagonismo en la élite.