Bruno Fernandes agita al Manchester United con un polémico “me gusta
Bruno Fernandes vuelve a quedar en el centro de la tensión en el Manchester United. El capitán portugués marcó “me gusta” en Instagram a una publicación con un mensaje sobre la lealtad y el desgaste emocional, un gesto interpretado como una nueva señal de malestar en Old Trafford.
La publicación decía: “Nunca lleves a una persona leal al punto de que ya no le importe”. La reacción del mediapunta llega en un momento especialmente delicado, con su relación con Michael Carrick deteriorada tras la derrota europea ante el Como.
Claves rápidas
- Bruno Fernandes dio “me gusta” a un mensaje en redes sobre la pérdida de interés de una persona leal.
- El portugués fue suplente ante el Bournemouth después de criticar a Michael Carrick.
- El United perdió 3-0 como local sin su capitán en el equipo inicial.
- Carrick afronta una fuerte presión y su salida podría resolverse esta misma semana.
- El contrato de Fernandes termina al final de la temporada.
La crisis se aceleró después del 4-1 sufrido por el United frente al Como en la Champions League la semana pasada. Tras aquel encuentro, Fernandes responsabilizó a Carrick del resultado al cuestionar que el equipo no hubiera ejercido suficiente presión.
La respuesta del entrenador fue dejar a su capitán en el banquillo para el partido de liga del domingo contra el Bournemouth. La decisión no mejoró el panorama: el conjunto de Mánchester cayó por 3-0 en casa y agravó las dudas sobre la continuidad del técnico.
El caso recuerda al de Alejandro Garnacho, quien durante su etapa en el club generó controversia con varias publicaciones en redes sociales que reflejaban su inconformidad con su situación. Ahora, el gesto digital de Fernandes suma otro foco de conflicto a una plantilla golpeada por los resultados.
Carrick está bajo seria amenaza de destitución y su salida podría producirse esta semana. Si el entrenador abandona el cargo, Fernandes tendría despejado el camino para recuperar su lugar en la alineación.
El internacional portugués, de 32 años, juega en el Manchester United desde 2020, cuando el club pagó 65 millones de euros al Sporting de Lisboa por su fichaje. Su vínculo con los Red Devils expira al término de la presente temporada.