Bruno Guimarães admite el dolor de dejar Newcastle para fichar por Arsenal
Bruno Guimarães reconoció que su salida de Newcastle para incorporarse al Arsenal, cerrada este verano por 75 millones de libras (100 millones de dólares), le provocó numerosas noches sin dormir. El centrocampista brasileño, de 28 años, explicó que dejar atrás el vínculo construido con el club, sus compañeros y la afición fue una decisión dolorosa, aunque considera que había llegado el momento de asumir un desafío diferente.
Claves
- Guimarães dejó Newcastle después de cuatro temporadas y de haber sido nombrado capitán en 2024.
- El brasileño fue una figura central en la conquista de la Copa de la Liga de 2025, el primer título nacional del club en 70 años.
- Newcastle no pretendía traspasarlo inicialmente, pero el jugador insistió en buscar una nueva etapa.
- La operación se produjo durante un mercado agitado, con las salidas de Anthony Gordon, Sandro Tonali y el entrenador Eddie Howe.
- Tras superar molestias en la ingle, el mediocampista ya suma 13 partidos con Arsenal.
Una despedida emotiva de Newcastle
El internacional brasileño habló tras el empate 2-2 de Arsenal ante Bayern Múnich el miércoles y repasó el peso emocional de la transferencia. Guimarães señaló que mantenía una relación especial con todas las personas vinculadas a Newcastle y que comunicar su decisión resultó especialmente complejo.
“Fue una de las decisiones más difíciles de mi vida”, había expresado previamente al anunciar su marcha. Ya ante los periodistas, explicó que disfrutó plenamente de su paso por St James’ Park, pero que internamente sentía la necesidad de buscar una experiencia distinta.
El volante sostuvo que entregó todo durante su ciclo en el noreste de Inglaterra. Además de levantar la Copa de la Liga tras derrotar a Liverpool en la final de 2025, recordó que el equipo logró clasificarse dos veces para la Champions League y disputó dos finales. Para él, esos resultados representan el máximo que pudo aportar a la institución.
La despedida alcanzó también a Howe, a los propietarios y al vestuario. Guimarães admitió que fue duro comunicar su voluntad de salir a un grupo con el que se sentía parte de una familia. Recordó, incluso, que hubo lágrimas tanto suyas como de sus compañeros cuando llegó el momento del adiós.
El brasileño describió como “increíble” la conexión que tuvo con la grada de Newcastle y aseguró que nunca antes se había sentido tan querido por una afición. Aunque desea construir un afecto similar en Londres, quiso dejar claro su agradecimiento hacia su anterior club y le deseó lo mejor en el futuro.
Adaptación en Arsenal y la exigencia de Arteta
El comienzo de Guimarães en Arsenal estuvo condicionado por una persistente lesión en la ingle, pero su situación ha mejorado en las últimas semanas. Ya acumula 13 apariciones y, en Múnich, encadenó por primera vez dos titularidades consecutivas en la Champions League.
El mediocampista destacó el nivel de exigencia que Mikel Arteta instala en el día a día del equipo. Según explicó, la plantilla acude a cada entrenamiento con la mentalidad de ganar, una ambición que el técnico alimenta con un trabajo minucioso.
Guimarães subrayó la atención del entrenador a los vídeos y al análisis de los detalles para mejorar el rendimiento de sus futbolistas sobre el césped. Considera que Arsenal cuenta con un técnico de primer nivel y una mentalidad orientada a conquistar todos los títulos posibles.