Los clubes más ricos de la Premier pagarían hasta £1,8m al regulador independiente
Los clubes con mayores ingresos de la Premier League podrían abonar hasta 1,8 millones de libras para financiar al Regulador Independiente del Fútbol Inglés (IFR) durante su primer año completo de licencias, previsto para la temporada 2027-28. El organismo calcula que el coste global para los 116 equipos de las cinco principales categorías nacionales ascenderá a 20,3 millones de libras, una cifra que supera ampliamente la previsión inicial del Gobierno.
Una tasa de 20,3 millones para el estreno del regulador
El IFR ha iniciado la consulta sobre el sistema de gravamen con el que sostendrá su actividad. La estimación contempla un desembolso total de 20,3 millones de libras en 2027-28 y de 20,9 millones en 2028-29. La previsión duplica los 10 millones anuales que se habían planteado originalmente para el funcionamiento de la entidad.
La Premier League asumiría aproximadamente el 85% del coste anual, aunque cada factura se calculará en función de los ingresos de cada institución. El regulador sostiene que, para la mayoría de los clubes, la contribución rondará el 0,1% de su facturación anual.
- Los equipos de Premier League con mayor capacidad económica pagarían hasta 1,8 millones de libras en 2027-28.
- La mayoría de los clubes de la máxima división desembolsaría cerca de 600.000 libras.
- Los conjuntos del Championship sin pagos paracaídas aportarían alrededor de 45.000 libras.
- Los participantes de League One y League Two afrontarían cuotas aproximadas de 9.000 y 6.000 libras, respectivamente.
- Los clubes de la National League pagarían cerca de 600 libras al año.
Los costes de puesta en marcha elevan la factura futura
El gasto de creación del IFR alcanzó unos 45 millones de libras. De ese importe, únicamente un millón se recuperará a través de la tasa de 2027-28 y dos millones en el curso siguiente. Por tanto, quedarían cerca de 42 millones por recaudar durante los ocho años posteriores, un factor que puede elevar de forma notable las contribuciones en el futuro.
Además, la tarifa inicial incorpora otro millón de libras destinado a formar una reserva para cubrir posibles costes judiciales. El director ejecutivo del IFR, Richard Monks, defendió que la cifra gubernamental inicial ya no se corresponde con la realidad financiera ni con el alcance de la misión del nuevo organismo.
Monks calificó el modelo propuesto de equilibrado y sostuvo que se trata de una inversión contenida para avanzar hacia un fútbol más sostenible, con mayor seguridad para aficionados, clubes y las comunidades vinculadas a ellos.
El caso Manchester City también puede generar gastos
Los clubes también acabarían sufragando los costes de cualquier procedimiento legal que el IFR emprenda en relación con Manchester City, aunque el Gobierno adelantaría inicialmente ese dinero. La recuperación posterior dependería del desarrollo del caso y de sus resultados.
David Kogan, presidente del regulador, precisó que solo se iniciaría una acción judicial si existiera asesoramiento favorable sobre las posibilidades de éxito. En ese escenario, el organismo podría reclamar los costes a la parte contraria.
- Manchester City fue declarado culpable de infringir normas financieras de la Premier League durante un periodo de nueve temporadas.
- El club presentó una apelación contra ese veredicto.
- El IFR dispone de la facultad de obligar a propietarios a vender su participación en un club cuando se acrediten conductas graves.
La comparación con el gasto de la Premier League
El IFR ha contrastado sus costes operativos con los más de 200 millones de libras que la Premier League destinó a administración en la temporada 2024-25. Esa equiparación provocó sorpresa dentro de la competición, cuya estructura cuenta con más de tres veces el personal del regulador, genera más de 4.000 millones de libras al año y asume un abanico de gastos mucho más amplio.
El presupuesto administrativo de la Premier League incluye su funcionamiento ordinario, inversiones para impulsar el crecimiento de la competición —como la creación de nuevos estudios de producción— y los gastos legales derivados del expediente contra Manchester City, entre otros asuntos.