Moisés Caicedo, el pilar del Chelsea de Xabi Alonso en busca de títulos
Moisés Caicedo se ha consolidado como una pieza esencial en el Chelsea de Xabi Alonso, hasta el punto de que su regreso tras los problemas físicos ha evidenciado el peso que tiene en el funcionamiento del equipo. El ecuatoriano, de 24 años, sostiene el equilibrio de un proyecto que aspira a recuperar protagonismo en Inglaterra y Europa.
El mediocampista llegó desde el Brighton en 2023 mediante una operación de 100 millones de libras, equivalentes a 134 millones de dólares. Aunque las lesiones le han impedido tener continuidad en algunos tramos recientes, su recuperación ha reforzado una realidad evidente en Stamford Bridge: Caicedo es uno de los primeros nombres en la alineación y ha asumido incluso la capitanía en determinados partidos.
La cautela ante la comparación con Makelele
Las actuaciones del internacional ecuatoriano han provocado comparaciones con Claude Makelele, referencia histórica del puesto en el Chelsea. Sin embargo, Gustavo Poyet considera prematuro situar a Caicedo a la altura del francés, pese a reconocer su influencia inmediata.
“La trayectoria y la carrera de Makelele fueron increíbles. Caicedo debe mantener este nivel durante varios años antes de que se pueda establecer una comparación”, sostuvo el excentrocampista de los Blues.
Poyet remarcó que el contraste entre los primeros cuatro o cinco encuentros sin Caicedo y los dos más recientes con él fue muy marcado. Para el uruguayo, su presencia facilita el sistema de Alonso y libera a los tres atacantes para que se proyecten con mayor frecuencia.
También valoró la contribución de Jordan Henderson junto al ecuatoriano. La presencia del inglés, una sociedad que no muchos esperaban, ha permitido que Caicedo se exprese con mayor libertad en una función decisiva para el equipo.
El valor del mediocentro defensivo
El debate remite a una tradición muy marcada en el Chelsea. Makelele llegó desde el Real Madrid en 2003, durante los primeros años de la inversión de Roman Abramovich en el club londinense. Con José Mourinho en el banquillo desde 2004, su capacidad para proteger la defensa fue determinante en una campaña 2004-05 de la Premier League en la que el Chelsea apenas recibió 15 goles.
Su trabajo anticipando ataques reducía la exigencia sobre futbolistas como John Terry y Petr Cech, y consolidó la importancia del número 6 como eje táctico. Más tarde, N’Golo Kanté también dejó su huella: después de participar en el inesperado título liguero del Leicester, fue una figura sobresaliente en el Chelsea campeón de Antonio Conte durante la temporada 2016-17.
Poyet entiende que Caicedo representa la vigencia de ese perfil. Tras presenciar el partido ante Bournemouth, destacó la fluidez ofensiva de un conjunto en el que muchos jugadores buscan llegar al gol, una dinámica que exige un futbolista capaz de interpretar espacios, cubrir zonas y ordenar al equipo sin necesidad de ser siempre visible.
“Makelele se adelantaba a las jugadas y Kanté cubría todo el campo; no había visto a nadie correr tanto. Ese tipo de mediocentro sigue siendo necesario: un número 6 clásico, delante de los cuatro defensores”, explicó Poyet, quien advirtió que las tendencias de posesión asociadas al estilo del Barcelona, Pep Guardiola o el fútbol español no deberían hacer olvidar esa función.
Un Chelsea construido alrededor de Caicedo
Caicedo ya ha conquistado la Conference League y el Mundial de Clubes de la FIFA con el Chelsea, y ahora busca prolongar la tradición de mediocampistas franceses campeones de la Premier League, aunque desde un rol propio y con la responsabilidad de liderar el centro del campo.
El club ha seguido invirtiendo para completar una plantilla competitiva alrededor de su dorsal 25. Cole Palmer, Morgan Rogers, João Pedro y Emi Martínez figuran entre los nombres llamados a acompañar el intento de los Blues por volver a la cima del fútbol inglés y continental.
Para que esa aspiración tenga recorrido, Poyet dejó clara una condición: que Caicedo consiga mantenerse sano. Su capacidad para recuperar, leer el juego y dar cobertura al talento ofensivo lo ha convertido en uno de los pilares del actual Chelsea.