Carrick y Bruno Fernandes liman asperezas antes del Chelsea-Manchester United
Manchester United afronta una semana decisiva con Michael Carrick aún al mando y Bruno Fernandes nuevamente disponible para visitar al Chelsea el sábado, después de que el entrenador y su capitán mantuvieran una reunión privada en Carrington para rebajar la tensión interna.
Situación del Manchester United
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Posición en Premier League | 16.º | Solo una victoria liguera, frente al recién ascendido Ipswich |
| Último resultado | 0-3 ante Bournemouth | Derrota en Old Trafford con Fernandes como suplente |
| Balance reciente | 2 triunfos en 12 partidos | Victorias contra Ipswich y Sabah en todas las competiciones |
El encuentro entre Carrick y Fernandes se celebró al margen de una conversación posterior con toda la plantilla, organizada para abordar la complicada dinámica del equipo. El portugués había dejado entrever su desacuerdo con el planteamiento del técnico tras la derrota por 4-1 ante el Como en la Champions League.
La reacción fue inmediata: Fernandes no formó parte del once ante Bournemouth el domingo y permaneció los 90 minutos en el banquillo durante la dolorosa caída por 3-0. Sin embargo, el diálogo con Carrick ha despejado el camino para que el centrocampista pueda entrar en los planes para el compromiso de Stamford Bridge.
En el club consideran que el capitán ha recuperado durante las últimas 48 horas una versión mucho más cercana a su mejor nivel, después de un periodo difícil tanto en el campo como fuera de él. Su rendimiento reciente había quedado lejos del futbolista que fue elegido mejor jugador de la temporada por sus compañeros en los premios de la PFA el curso anterior.
Carrick conserva el respaldo pese a la crisis
El tropiezo contra Bournemouth elevó la presión sobre Carrick, de 45 años, y alimentó las expectativas de un posible cambio en el banquillo. No obstante, el preparador dirigió la sesión del martes y la entidad ha optado por concederle margen para corregir el rumbo.
El excentrocampista asumió el cargo en enero, en un momento de inestabilidad tras la etapa de Ruben Amorim. Su llegada permitió estabilizar al equipo y encadenar una buena serie de resultados que terminó con el tercer puesto en la liga y el regreso a la Champions. Ese trabajo le valió un contrato por dos temporadas durante el verano.
Cinco meses después de la firma, el escenario es radicalmente distinto. United apenas ha ganado dos de sus doce encuentros oficiales, con Ipswich y el modesto Sabah como únicos rivales derrotados, una secuencia que explica el escrutinio sobre el entrenador antes de la visita al Chelsea.
Las críticas también apuntan a la dirección
Fernandes es el segundo jugador que se expresa con dureza tras un partido en apenas dos semanas. El 13 de octubre, Lisandro Martínez dirigió sus reproches a la cúpula del club después de la derrota por 2-0 contra el Atlético de Madrid en la Champions.
La presión no se limita al vestuario ni al banquillo. El director deportivo Jason Wilcox y el consejero delegado Omar Berrada también están bajo la lupa por el mercado estival. La planificación se concentró en reforzar el mediocampo, pero el equipo no incorporó ni un lateral izquierdo ni un delantero.
La reacción de Old Trafford tras el 0-3 reflejó esa división de responsabilidades. La grada mantuvo los cánticos de apoyo a Carrick, que recibió aplausos cuando saludó al público, mientras las críticas se dirigían hacia los niveles superiores de la estructura. Cuando el técnico se encaminó al túnel, los futbolistas que seguían sobre el césped fueron despedidos con una sonora pitada.