Tielemans pide mantener a Carrick pese a la crisis del Manchester United
Manchester United ha decidido sostener a Michael Carrick en el banquillo pese a una secuencia de resultados que ha disparado la inquietud en Old Trafford. El conjunto inglés atraviesa su peor dinámica desde 2015, pero el vestuario, con Youri Tielemans como una de las voces más claras, considera que un relevo inmediato en la dirección técnica solo agravaría la situación antes de la visita del sábado al Chelsea.
La continuidad de Carrick parecía seriamente comprometida tras el 3-0 sufrido en casa ante Bournemouth y, especialmente, después de la contundente derrota por 4-1 frente al Como en la Champions League. Sin embargo, la cúpula del club ha descartado tomar una medida drástica y ha optado por conceder margen al entrenador para corregir el rumbo.
Tielemans, incorporado en verano desde Aston Villa y uno de los tres refuerzos para el centro del campo, explicó que la presencia de Carrick fue un factor importante en su decisión de fichar por el United. “Vine en parte por él, porque me quería aquí y quería que ayudara al equipo”, afirmó el belga, que respaldó abiertamente al técnico.
“Me alegra que siga. Todo el grupo quiere evitar un cambio repentino. No necesitamos una gran transformación que altere todavía más las cosas; hace falta estabilidad, trabajar duro y en algún momento los resultados cambiarán”, señaló Tielemans.
Tensión con Bruno y una semana decisiva
El revés en el Lago de Como dejó además un episodio de tensión entre Carrick y Bruno Fernandes. El capitán portugués mostró su enfado con las decisiones tácticas del entrenador después de ser sustituido, un gesto que derivó en su suplencia en la derrota contra Bournemouth.
La gran incógnita ahora es si Fernandes regresará al once para medirse al Chelsea y volverá a portar el brazalete. Carrick no contempla un problema con el futbolista. “No hay absolutamente ningún inconveniente con Bruno. Hemos pasado página y pensamos en el partido”, aseguró el entrenador.
El técnico remarcó el compromiso del mediocampista con la entidad y pidió unidad para superar el mal momento. “Él lleva mucho tiempo entregado a este club, igual que yo. Jugadores, cuerpo técnico y entrenador debemos salir adelante juntos; cuando lo consigamos, seremos más fuertes”, expuso.
Carrick, que jugó en Manchester United entre 2006 y 2018, asumió el cargo de manera interina la pasada temporada y llevó al equipo al top cuatro, con el consiguiente regreso a la Champions League. Ese cierre de curso le permitió quedarse con el puesto de forma permanente, con el objetivo de volver a pelear por las posiciones de clasificación continental.
La campaña, no obstante, comenzó con una inesperada derrota 2-0 frente al recién ascendido Hull y el equipo solo ha ganado uno de sus primeros ocho encuentros de la Premier League. El preparador insiste en que no dedica energía a las especulaciones sobre su continuidad.
“Mi responsabilidad son los jugadores; lo que se diga fuera no es mi prioridad”, subrayó Carrick. “Sabemos qué podemos controlar, qué debemos mejorar y qué apoyo o indicaciones necesita el grupo en determinados momentos. Hablamos habitualmente, aunque las reuniones cambian según los resultados y el contexto”.
El entrenador percibe, pese al golpe anímico, una respuesta competitiva dentro del plantel. “Los jugadores tienen hambre. Nos duele no haber ganado los partidos suficientes, pero hay intensidad, frustración y deseo de hacerlo mejor”, explicó.
Después del compromiso en Stamford Bridge, el United afrontará el martes otro examen de máxima exigencia ante la Roma en la Champions. Lo hará tras encadenar dos derrotas como visitante en el torneo, ante Atlético de Madrid y Como, en una semana que puede marcar el futuro inmediato de Carrick y la reacción de un equipo obligado a recuperar resultados y confianza.